Fundada en el siglo XI, la ciudad de Sale conoce un verdadero desarrollo en las épocas de los Almohadas (XII siglo) y Mérinides (del XIV siglo), gracias a la posición estratégica en la vía terrestre : Fes/Marrakech y gracias a su puerto, centro de intercambios entre la Europa y el Marruecos.
La actividad comercial de Salé durante el siglo XVIII, le permite extender su influencia en el país hasta en las regiones más alejadas. En el siglo XVII, la llegada de los refugiados musulmanes de España otorga un nuevo impulso a la ciudad y crea una rivalidad con la ciudad vecina de Rabat. En esta época Salé era famosa sobretodo por su intensa actividad marítima. Con el siglo XIX se anuncia el fín del papel comercial preponderante del cual beneficiaba la ciudad y Salé se encierra en ella misma y perdura durante el siglo XIX y la época del protectorado francés un importante lugar de cultura y de vida religiosa.